Aunque no existen Protocolos generales, puesto que cada compañia tiene que elaborar el suyo propio, los aspectos que se pueden recoger son los siguientes:
Familia (miembros de la familia firmantes del Protocolo, generaciones, ramas familiares...), historia de la empresa (breve historia de la empresa familiar, trayectoria generacional, hechos relevantes, situación actual...), valores ( tradición de la empresa, tradición en la familia, visión empresarial...), órganos de gobierno (Consejo de Familia, Junta General de Accionistas, Consejo de Administración, Dirección General...), incorporación a la empresa familiar (normas y condiciones de acceso, formación, Comité de Evaluación y nombramientos...), remuneración y propiedad (politica de dividendos, valoración de participaciones, transmisión de las participaciones, liquidez, normas de remuneración, acceso y distribución de la propiedad...), capitulaciones matrimoniales y política testamentaria (regímenes económicos matrimoniales, separación y divorcio, usufructos, patrimonio empresarial y no empresarial...), conducta empresarial y social (compromiso con la responsabilidad ante empleados, proveedores y clientes, directivos y ejecutivos no familiares, mantenimiento del nombre y marca comercial en relación al familiar, operaciones arriesgadas...), etc. |